De las hemorroides a las fisuras anales
Quienes padecen de tránsito lento suelen desarrollar hemorroides debido al esfuerzo, así como fisuras anales por el paso de heces endurecidas. Si estas lesiones se complican, pueden dar lugar a fístulas anales o abscesos anales que requieren intervención quirúrgica. Además, el esfuerzo crónico es un factor de riesgo para el prolapso rectal, donde el tejido del recto se desplaza de su posición original, o incluso puede manifestarse como una paradójica incontinencia fecal por rebosamiento.
